Destinos griegos y héroes trágicos - Análisis de 'Arcane', serie de Netflix.
"Wait 'til your brothers and your sisters, see where you been.
And if you loved the journey more than the end, go ahead.
Just turn that hourglass around and count to ten.
This ain't goodbye no more...
Nah, it just began".
-Mick Wingert, Arcane.
-Mick Wingert, Arcane.
La tragedia es indiscutiblemente una de las expresiones artísticas y narrativas más importantes de nuestra historia, la cual data aproximadamente al siglo V a.C. Aquí no desglosaremos ni haremos especial análisis en la tragedia griega de manera profunda, sin embargo es pertinente tener en cuenta su relevancia para el análisis que nos trae aquí, es decir, el de la serie Arcane, de Netflix. ¿Qué es lo que sucede entre Arcane y la tragedia griega? Bueno, básicamente que como todo en esta vida, la tragedia clásica evolucionó a través de los siglos hasta el día de hoy, dónde existe la tragedia moderna. Arcane se enmarca narrativa y estructuralmente entre ambas, por ende, el análisis se regirá bajo las reglas de ambas tragedias, y a su vez, se irá bifurcando dentro de algún que otro análisis y opinión. Por supuesto, con spoilers.
Antes de empezar es pertinente hacer una aclaración. Y es que como ya sabrán la serie consta de un reparto sumamente coral donde en su trama se desenvolveran diferentes subtramas qué tendrán muchísimos enfoques (los cuales hacen a la historia). Desde romance hasta política. La idea del análisis es centrarnos en un par de personajes, sin embargo, el análisis se puede meter en el marco narrativo de cualquiera o de la mayoría de los personajes (casi todos tienen como mínimo una característica trágica). Aunque como no puede ser de otra forma, se hará especial énfasis en la protagonista absoluta de nuestra historia: Powder, o Jinx para los amigos. Ahora sí, empecemos.
Una de las primeras preguntas que uno puede hacerse es la siguiente: A caso... ¿existía otro destino posible para Jinx? Una de las principales características de la Tragedia Griega dictamina que no. Que el protagonista está condenado a su destino y no existe forma de escaparle a ello. Esto le sucede a Jinx (la que trae mala suerte en español). Esta lógica toma mucha más fuerza cuando mediante Ekko nos enteramos qué en otro universo ella estaba destinada a otra cosa, a ser feliz. Pero acá, en este universo que nos toca a nosotros, su destino ciertamente es otro. Y como en la Tragedia Griega todo lo dictaminaban los dioses a los que el protagonista desobedecía, el Arcane será esa fuerza natural inexplicable que cumplirá el rol de Dios. Un Dios que en el primer instante que Powder quiso controlar y utilizar para el bien, lo único que hizo fue desencadenar la peripecia (cambio notorio en la suerte del personaje), peripecia que funciona como un trauma primigenio que se llevará a absolutamente todas las personas que amaba, es decir, su desgracia.
El destino edípico y la de la mala suerte.
En la tragedia escrita por Sófocles (y en el mito de Edipo en sí), el destino tiene un rol protagónico (¿o antagónico?). Y es que el destino dictaminó que Edipo mataría a su padre y a pesar de hacer todo para que esto no suceda, fue imposible escaparle a ello. En el caso de Arcane es pertinente plantearse en profundidad cual es el rol del destino. Un destino que en primera instancia y mediante el arco narrativo de Jayce nos deja en claro que siempre estuvo ahí, moviendo los hilos. Y es que además y al igual que Edipo, Jinx matará a su figura paterna. Muerte que además será el móvil absoluto de la historia y dictaminará el andar de toda la narrativa. No había otra forma. Ella estaba destinada a hacerlo. Sin embargo no es todo dictaminado por el destino de los dioses, sino que contrariamente a la tragedia clásica, la tragedia moderna relega esta idea. En ella, el destino no tiene un papel fundamental sino que el trágico final sucede en consecuencia de las decisiones del protagonista. Cosa que también hace Jinx, quien a lo largo de la historia toma un centenar de decisiones que tendrán diferentes consecuencias. Como en el final de la primera temporada, cuando mediante el Arcane vuela en pedazos al Consejo. En esta amalgama de tradición y modernidad es que se encuentra la historia. Un poco de esto, un poco de aquello. Jinx es fruto de su rebeldía (decisiones) como de su mala suerte (destino). Quien una vez quiso hacer un acto bondadoso sólo trajo desgracia y con esto vino la primera anagnórisis (cuando un personaje descubre una verdad sobre sí mismo). Cuando Powder queda atrás y se asume como Jinx. El destino movió un par de hilos y Jinx le ayudó.
El progreso prometeico y lo que se lleva consigo.
Prometeo fue el Titán que le robo la llama a los Dioses para dársela a los simples mortales. En consecuencia, el Dios Padre, Zeus, tomó dos decisiones: condenar a Prometeo a que un ave de rapiña le comiese el hígado eternamente en la cima de una montaña. Siendo su hígado regenerado día a día. Y la segunda decisión fue la de mandar a Hefesto a que cree a Pandora. Siendo ésta quien abrirá la famosa "caja" dónde se encontraban todo tipo de males para la humanidad (pestes, guerras, hambruna, etc). Ahora bien, una de las intepretaciones más comunes y lógicas de dicho mito es que el fuego representa para la humanidad el conocimiento, el progreso. Con esto podemos hacer un paralelísmo directo con el arco narrativo de Jayce y Viktor. Ambos amigos jugarán a ser dioses con el conocimiento que se les es dado mediante el Arcane y con la idea del progreso. Ellos harán muchas veces especial énfasis en esta idea de progreso, en esta idea de querer utilizar este conocimiento para el bien, para hacer la vida de las personas mucho más fácil. En consecuencia... se abrirá la "caja" de Pandora. Guerras y muerte por doquier. Pero hay un pequeño detalle. Cuando Pandora cerró la "caja", quedó dentro una única cosa: la esperanza. Rol que cumple la ayudante de Viktor cuando toca el Arcane y desaparece, llevándose consigo lo poco en lo que creía Viktor (quien luego será corroído). Lógicamente la trama gracias a esta premisa se bifurcará por diferentes lugares y desarrollará gran parte de los acontecimientos de la serie. Sin embargo el desenlace sucede en una cima, como el castigo de Prometeo. En este caso la muerte de Viktor y Jayce fue el precio a pagar por desafiar a los dioses (el arcane) y la guerra el precio que debió pagar la humanidad por la intención de progresar.
Antígona y el deber de.
Luego de la muerte de Edipo Rey, dos de sus hijos, Polinices y Etéocles, combaten a muerte por el trono, lo cual se llevará la vida de ambos. Hermanos matándose entre sí. Y así es como debe de presentarse a una de las principales protagonistas de Arcane, Vi, la hermana de Jinx. Vi es quién condenó a Jinx a ser la que da mala suerte. Lo haya querido así o no, el abandono de Vi para con Jinx la marcará de por vida. Y así es que las dos hermanas lucharán constantemente en el interminable camino de la tragedia. Sin embargo, el paralelismo más directo que encuentro entre Vi y la tragedia, es con la tragedia de Antígona, también escrita por Sófocles y perteneciente a la trilogía de Edipo. ¿Que sucede en dicha tragedia? A grandes rasgos: Antígona es hija de Edipo Rey. Una vez consumada la muerte de sus dos hermanos, ésta regresa a su tierra, Tebas, dónde ahora reina su tío Creonte. Éste último toma la decisión de no darle un entierro digno a Polinices porque lo ve como un traidor a la patria (con anterioridad, Polinices una vez desterrado buscó ayuda en la ciudad rival, Argos). Así es que Antígona, en desobediencia a los Dioses, decide enterrar a su hermano. Ahora bien, la Tragedia escrita por Sófocles a día de hoy sigue siendo uno de los pilares fundamentales para muchísimos debates éticos. Sin embargo y a grandes rasgos, uno de los temas principales es sobre cual es la ley superior. La de los dioses o la del hombre. Una contraposición entre lo cívico y lo divino. Y aquí podemos hacer un paralelismo directo con Vi. Quien al igual que Antígona decide ir a contracorriente con tal de defender a su hermana. Vi nunca dejará de luchar por ella a pesar de que en algunos momentos cree rendirse. Irá contra todo órden establecido y moral porque es la ley primera, la que le inculcaron. Porque es lo que aprendió mediante el mandamiento sagrado y familiar. No me importa lo que haya hecho, no me importa lo que digan, daría mi vida una y mil veces por ella porque es mi hermana y sin importar lo que me suceda a mí. Es mi deber. El castigo para Antígona será el de ser enterrada viva, dónde la seguirá su amor, Hemón, hijo de Creonte, quien se quitará la vida. Y es que a Vi le pasará algo similar. Seguirá su vida con su amor, Caitlyn, pero con aquel fatídico final de Jinx algo se fue con ella, algo fue enterrado vivo y sin embargo... vivir debe. Sobre todo por el deber de ser hermana.
El sacrificio.
Y así llegamos a la conclusión del análisis. Y lógicamente al final de nuestra historia. En la Tragedia Griega, una de las principales características reside en que el héroe además de caminar hacia su destino también camina hacia la muerte por voluntad propia. ¿La razón? Un deber superior y la dignificación. Y he aquí el resumen absoluto del personaje de Jinx. En el caso de nuestra protagonista considero que la dignificación es una mera consecuencia ya que lo que impulsa a Jinx a sacrificarse es un deber superior. Recordemos lo siguiente: al principio del capítulo final vemos como Jinx trata de quitarse la vida pero es salvada por Ekko, quien tiene la capacidad de retroceder 4 segundos en el tiempo. Ekko, a pesar de haber luchado a muerte contra Jinx, todavía cree en ella y en que en su interior queda algo de lo que supo ser, queda algo de Powder. Ekko fue quien conoció a la Jinx de otro universo, es decir, fue quien pudo ver que en otra vida algo diferente esperaba, pero a su vez, esto le da un prisma nuevo: a nuestra Jinx todavía le quedaba algo para dar. Y Ekko lo sabía. Y así es salvada. Ahora bien, lo que esperaba a por ella era la muerte en pos de algo mucho más grande. En una primera instancia por su hermana, en una segunda instancia por Piltóver/Zaun (y toda su gente) y recién en una última instancia por ella misma y por su dignificación. Esto queda en claro cuando ponen a Jinx como una especie de figura revolucionaria pero que va mucho más allá de ella. Jinx es mucho más que sus tormentos psicológicos, es más que la gente que murió por su causa y contradictoriamente... es mucho más que una figura revolucionaria en contra del órden establecido. Jinx, en realidad, es la revolución del sacrificio por el otro. Jinx es aquello que Isha vino a recordarle cuando se sacrificó en la lucha contra Warwick. Jinx es la pequeña Powder que solo quería luchar para demostrar que era fuerte porque buscaba ser de ayuda para sus seres queridos. Jinx realemente es el amor de su hermana Vi, y nada más. Todo lo demás fueron las consecuencias de una heroína trágica que siempre quiso hacer el bien pero que su destino estaba escrito desde el primer día de su vida.
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