Retro: "Boyhood: Sí supieras como vas a morir, ¿vivirías tu vida de otra manera?"


Qué momento. Una de las películas de mi vida. Una de esas que te van a acompañar para siempre. Eso es Boyhood para mí. Es tan personal lo que me sucede con ella que ni siquiera lo voy a decir. La amo, con todo mi ser. Pocas películas son las que me hicieron sentir lo que Boyhood hizo. La veo todos los años de manera religiosa y no puedo olvidar lo que sentí aquella vez que la vi por primera vez. Es el eco de un mundo que amo. Este escrito fue publicado en 2021 en la Revista Giros.

"La película se filmó a lo largo de 12 años y con los mismos actores. Ahora bien, esto podría interpretarse como un mero capricho del director pero nada dista más de la realidad. Tenemos que abarcar a Boyhood como una especie de culminación en este universo creado por Linklater, por lo que debemos de separarnos un poco de la curiosidad de los doce años ya que esta elección, esta especie de experimento, no es más que el mero reflejo de una inquietud que acompleja a su autor. Para tratar de comprender esto retrocedamos un poco en el tiempo. Es el año 1993 y se estrena Dazed and Confused, otra coming of age que se centra en varios personajes. Algunos comienzan la adolescencia y otros la finalizan. O su tan reconocida trilogía “Before”, que consta de tres películas tituladas Before Sunrise, Before Sunset y Before Midnight, las cuales narran el nacimiento y el declive en el romance entre Céline y Jesse, ¿lo curioso? Entre película y película hay nueve años de diferencia: 1995, 2004 y 2013. Siendo estos años una diégesis dentro de la narración de cada película. A su vez, en 2001 Linklater grabaría Tape, una película con una propuesta muy interesante y con una puesta en escena centrada en lo teatral. Su trama se centrará solo en tres personajes los cuales se vuelven a encontrar años después de haber finalizada la secundaria en una habitación de hotel. Dónde sacarán sus trapos sucios al sol, aquellos errores y horrores del pasado. Por ende, Boyhood es la perfecta coronación de todas estas inquietudes ya que todos estos temas serán trazados de una forma u otra en la película, siendo el tiempo y lo que este nos hace el principal dilema a ser abarcado. Junto a la búsqueda del sentido, por supuesto. El sentido de nuestras acciones, de nuestros amores y de la vida. Vamos a ver a nuestro protagonista Mason luchar contra imposiciones por parte de los demás, quienes constantemente querrán trazarle el camino y creando así dualidades no solo entre él y los demás, sino que entre todos los personajes. Porque al final se trata de las relaciones con el otro y con el mundo. Por ejemplo… se crea una constante dualidad entre él y su hermana. Ella hace deporte, saca dieces y es extrovertida. En cambio Mason colecciona cosas, tiene el pelo largo y es poco expresivo. Y que los demás traten de imponerle que sea de determinada forma, o critiquen sus formas de vestir o ser, creará un dilema muy importante en él, la pregunta del millón que veremos plantearse y replantearse durante la última hora y media: ¿cuál es el sentido de todo esto?
Pero antes de adentrarnos en la pregunta final hay que ahondar en varias cuestiones que sirven para entender un poco mejor el porque Boyhood es un gran retrato de la experiencia humana, y esto nos lleva a una de las cuestiones más importantes del ser humano: el arte. A lo largo de la película vamos a ver la vida de Mason ser atravesada por el arte. Desde que es pequeño hasta su adolescencia. El arte no servirá ni más ni menos que como un puente entre él y los demás, porque hablará de libros, de música, jugará videojuegos y verá cine (mostrado de gran manera mediante un fuera de campo). Siendo la música y el cine los más importantes puntos de inflexión y conexión con el otro. Pero además, el mensaje es claro: la vida está directamente trastocada por el arte porque el arte es la vida y la vida es el arte. Y es que además de puente entre dos personas, también servirá para demostrarnos como el paso del tiempo y el crecimiento de Mason estará trazado directamente por sus gustos y sus preferencias artísticas, justificando así su personalidad a lo largo de los años. El arte es algo que nos acompañará durante lo que dure nuestra existencia, lo que dure nuestro pasar efímero pero importante. Esta vorágine arrasadora del tiempo estará vista también en algo muy relevante. Lógicamente, los saltos temporales de la narración, los cuales no se remarcarán con textos del tipo “6 años más tarde” ni mucho menos. Al contrario, cada salto en la temporalidad estará bien marcado con hechos determinantes en la vida de nuestro protagonista. Un ejemplo claro es cuando vemos una interacción entre Mason y su posible primer amor de la niñez y de forma directa pasaremos a su madre siendo golpeada por su marido. Estos son hechos que va a llevar para siempre la personalidad del protagonista, y en contraposición a esto, no veremos por ejemplo su primera vez, de hecho no lo veremos emborracharse ni tener sexo porque en su vida no serán cosas de gran trascendencia, cómo si lo serán todas las relaciones humanas que deja en él camino, las cuales son muchas y la “frialdad” con la que van quedando atrás tiene un golpe de efecto narrativo mucho más potente ya que no hay una sola persona que no se haya sentido identificada. Porque también somos lo que hemos perdido. Además sirve para resaltar que somos así, que todo pasa rápido. Cuando no te detuviste un segundo ya se te pasó una parte importante, sea por estar pasándola bien o por estar viviendo en piloto automático. Por varias de estas cosas no es casualidad que termine encontrando su pasión en la fotografía, un arte de capturar momentos. No es ni más ni menos que el mero reflejo de su ser. Y respecto a la música, ésta estará bien dividida en dos partes (como para seguir con las dualidades), tendremos música diegética y extradiegética. Siendo la diegética la más importante a nivel narrativo, ¿por qué? Porque en el caso de la música extradiegética, es decir, aquella que ocurre por fuera de la película y de la narración, será un elemento más apegado a lo estético de la escena y/o reflejar la época. En cambio, la diegética, aquella que sucede dentro de la película, serán todas y cada una de ellas para contarnos algo. Sobre todo esta cuestión de la conexión con el otro, véase cantando canciones con su familia o en la ausencia de ellos (su madre en otra habitación mientras tocan Wish You Where Here). Y por otro lado tendremos esta escena que sirve como punto de inflexión hacia el “que vendrá”, aquella en la que vemos a Mason manejando solo hacia la universidad y donde suena “Hero” de Family of the Year, la que es LA canción. La elegida para el momento culmine. En dicha escena se encuentra una transición entre lo diegético y lo extradiegético, se unen para un solo momento, para EL momento en la vida de Mason. Su letra habla por si sola. Además la música como arte en sí servirá para distanciar personajes, y he aquí una de las cuestiones más importantes de la película: la de los errores del pasado y no cometerlos, no repetir la historia.
Y es que uno de los ejes principales de Boyhood es la relación de su protagonista con sus padres. Su padre alentará constantemente a Mason a tocar instrumentos o formar una banda, como él hizo, cosa que Mason nunca hará. Y con su madre directamente nunca compartirá ni un solo momento musical. Y esto no se tratará de crear buenos y malos, porque su padre estará ausente en gran parte mientras que su madre se desvivirá por y para su familia, repitiendo errores, como el de casarse con su profesor y luego con su alumno, ambos culminando en divorcio. Esto sirve para resaltar que Mason es muy diferente a sus padres, para remarcarnos constantemente que es otra persona, que siente y padece por cuenta propia.
Y para cerrar retomemos la siguiente pregunta: ¿cuál es el sentido de todo esto? Y es que Mason se lo planteará junto a varias personas. Junto su novia, a su padre y a su madre. Y aquí hay varias cuestiones. Por parte de su padre recibirá un mero “no tengo idea”, mientras que su madre tendrá una crisis y entre lágrimas se planteará un “¿esto es todo? Sigue mi funeral”. Quien por tratar de lograr algo considera que no vivió lo suficiente. Cuando conversa esto con su novia solo consigue incertidumbres, el escenario será cuando ambos están en la camioneta. Esta escena se contrapondrá a la anterior nombrada, aquella en la que Mason maneja hacia la universidad y suena la canción Hero. En este último momento nuestro protagonista empezó a acercarse a la respuesta que tanto buscaba. Y de repente es cuando llega el final de la película pero irónicamente, un comienzo. Y es que a partir de aquí y a diferencia de sus padres… tiene la posibilidad de entender que la cuestión está en el momento. Si bien se trata de no repetir los errores de sus padres, también se trata de aprovechar la oportunidad que estos le regalan. Mason aprendió a ir más despacio porque sus padres vivieron la vida que vivieron y no porque simplemente tuvieron “errores”. Ahora Mason sabe que se trata de que el momento te atrape y no atrapar el momento. Y todo con una simple mirada, con un simple atardecer. Y este es Linklater, quien a lo largo de décadas se acomplejó por toda esta amalgama de cuestiones y que al parecer, mediante el cine como eco de la vida, nos transmite que al final algo aprendió, algo encontró. Y es que… si supieras como vas a morir, ¿vivirías tu vida de otra manera? Porque esa es una certeza: todos vamos a perecer, por ende, no nos queda más que vivir y lograr entender que no vamos a poder hacerlo de otra manera, por lo tanto, vivamos disfrutando los momentos, el arte, al otro, a nosotros".

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